Creo que Alizia se escribe con z
Luchando cada palabra,
y tú como quien oye llover…
J’ai trop mangé de chocolat
Ni bueno, ni malo. Sino todo lo contrario.
Lo único que comporta reflexionar o aventurar qué será del oficio de periodista en los próximos años es un sinfín de respuestas contradictorias. El propio término contrainformación no es posible utilizarlo simplemente como la búsqueda de la realidad periodística exenta de manipulación. Día a día, los medios bombardeamos, y con insistencia, a la ciudadanía, esclava de su trabajo y de sus obligaciones. Pero resulta ser que el periodismo actual también se ha convertido en un esclavo de sus superiores. La fotografía se ha convertido en una materialización del punto de vista de la empresa. Los titulares parecen negar evidencias y ensalzar muy pequeñas gestas.
El posicionamiento hacia el más débil, el bien cultural y social, ha desaparecido en la definición pura del periodismo. Los orígenes se han esfumado.
El sentimiento, la vocación y los trabajos de investigación, se han sustituido por la asistencia a ruedas de prensa en las que la pregunta no está permitida, por la atención prestada a artistas y políticos que ya se encuentran en la cima de su carrera (lo que no siempre supone profesionalidad). El periodismo español se está convirtiendo en algo árido, en el extremo de la rutina, en la negación de la inquietud…
Los medios de comunicación nos encontramos sumidos en la misma crisis que el resto de empresas. Por ello, hoy es momento de innovación y de resistencia. Una limpieza de principios y la liberación del periodista respecto a sus dirigentes sería la fórmula que mejor resultaría para acabar con este presente oscuro. No es posible que las noticias y la opinión reflejen los mayores intereses sociales si el negocio se encuentra en manos de personas que pisan siempre sobre seguro. El empresario basura crea la tele basura y entretiene, pero no informa ni pone al abasto de la comunidad la transparencia del sistema democrático: tapa y esquiva, pero no se enfrenta.
Por el contrario, parece ser que Internet se encuentra en plena efervescencia. Los blogs no responden normalmente a intereses económicos de alto grado, son ensayos individuales y que sí plasman inquietudes personales, así como sociales en general. El inconveniente: solapan la actividad del periodista formado; en ocasiones incluso la eclipsan. Tal vez sea tiempo de dar la espalda a los grandes magnates, pobres en sentimiento y entendimiento. Tal vez se continúe hasta forzar un nuevo orden periodístico limpio y exento de intereses, en el momento en que las empresas comunicativas ya se hayan hundido. El periodista, por ello, se debe seguir formando.
Hay cosas que sólo se viven ahora. También las hay que sólo pasan aquí.
Todo de lo que no estás seguro en el propio sofá de tu casa se traduce en dolores de cabeza en el extranjero. Pero es simplemente un aviso de que tienes que espabilar. Casi como cuando antes de que estallen todos los fuegos artificiales suenen grandes petardadas para que sepas que algo impresionante va a ocurrir. Es lo que quiero pensar. Porque hay que tener en mente el símbolo +, y no el contrario. Dibuja grandes sumas de forma abstracta. Sabes que puedes, y sabes que sabes. El resto acabará por visualizarlo de forma telepática.
I want to stay here. No more.
Costa Azul - Sidonie
Con suerte (y no por que no nos guste), tendremos un verano bastante alejado de la arena, la sal y las mareas…
Chicago - Vetusta Morla & Christina Rosenvinge
…you came to take us
all things go, all things go
to recreate us
all things grow, all things grow
we had our mindset
(I made a lot of mistakes)…


